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La Habana o La Villa de San Cristóbal de La Habana, como es su nombre completo, es la capital de la República de Cuba y de las provincias Ciudad de La Habana y La Habana. Es la única ciudad del mundo que tiene triple capitalidad.
Llamada La Ciudad de las Columnas por el escritor Alejo Carpentier tiene un área metropolitana de más de 750 km² y está constituida por numerosos barrios entre los que se destacan El Vedado, El Cerro, La Víbora, Miramar, Marianao, Santos Suárez entre otros. Es sede de varios eventos culturales de carácter internacional tales como el Festival de Ballet de La Habana, el Festival del Nuevo Cine Latinoamericano, El Festival de música jazz Jazz Plaza y El Festival Internacional de Guitarra Leo Brower. Ciudad Natal del poeta y escritor modernista José Martí, y conocida como la llave del Nuevo Mundo por su ubicación estratégica. En La Habana está el Aeropuerto Internacional José Martí, que tiene vuelos sin paradas a África, el Caribe, Europa, Centro, Norte y Suramérica. Y también los aereopuertos militares de Baracoa y San Antonio.
Historia
En la Plaza de Armas, que fue en la época colonial el centro de la vida oficial y pública de la Ciudad de La Habana, se alza un monumento llamado El Templete. En su columna conmemorativa hay una inscripción en latin, casi borrada.
En ese lugar hubo una ceiba y que bajo su sombra se celebró la primera misa y el Cabildo recibió la guarda y custodia de los fueros y privilegios de la villa de La Habana, según costumbre y usanza de las leyes de Castilla. La columna conmemorativa de la fundación de la ciudad fue erigida por el gobernador don Francisco Cagigal de la Vega en 1754, cuando la ceiba no pudo sostenerse más.Pero antes de la fundación de La Habana, en su emplazamiento actual, la ciudad tuvo, entre 1514 y 1519, por lo menos dos asentamientos distintos: el de 1514, que en uno de los primeros mapas de Cuba, el de Paolo Forlano de 1564, sitúa la villa en la desembocadura del río Onicaxinal, en la costa sur de Cuba y otro asentamiento en La Chorrera, que esta hoy en el barrio del Vedado, junto al río Almendares, que los indios llamaban Casiguaguas, donde los fundadores trataron de represar las aguas, conservándose en la actualidad los muros de contención de esta obra hidráulica, la más antigua del Caribe.
Y el último asentamiento, que conmemora El Templete como la sexta Villa fundada por la Corona Española en la isla de Cuba, llamada San Cristóbal de La Habana por Pánfilo de Narváez, tal vez porque el santo cruzaba los ríos apoyado en una palmera a modo de bastón, y La Habana, nombre de oscuro origen, podría venir de Habaguanex, nombre del cacique indio, señor de aquellas tierras, citado por Diego Velázquez de Cuéllar en su relación al Rey de España. La Habana resurgió en varias ocasiones de los escombros y cenizas a que la reducían de cuando en cuando los piratas y corsarios franceses durante la primera mitad del sigo XVI, hasta que en 1561 la Corona dispone que la ciudad sea el lugar de concentración de las naves españolas procedentes de la colonias americanas antes de partir para la travesía del océano, por lo que se construyen defensas militares a la entrada de la bahía de La Habana y en sitios estratégicos y logran hacer de ella la ciudad mejor defendida del Nuevo Mundo.
La Habana se convirtió en una ciudad más floreciente que nunca, y en 1818 era puerto libre. Se instalaron el lujo y la voluptuosidad. Las tiendas ofrecían el último grito de la moda, los teatros recibían a los mejores actores del momento, la burguesía enriquecida hacia construir esplendidas mansiones con columnas, se hablaba del París de las Antillas.
El siglo XIX se abre con la llegada a La Habana de Alexander von Humboldt, quien queda impresionado por la vitalidad del puerto habanero. En el año 1837 se inaugura el primer tramo de ferrocarril, de 51 km, entre La Habana y Güines, que se usa para el transporte de azúcar desde el Valle del Ariguanabo hasta el puerto de la ciudad. Con ello Cuba se convierte en el quinto país del mundo en tener ferrocarril y el primero de los de habla española. A lo largo del siglo, La Habana se enriquece con centros culturales, como el Teatro Tacón, uno de los más lujosos del mundo, el Liceo Artístico y Literario, el teatro Coliseo. Visita la ciudad Garibaldi bajo el nombre de Giuseppe Pani y se suceden las conspiraciones de patriotas independentistas al mismo ritmo que la autoridad de la Corona las reprime y sofoca. Hacia la década de 1850, el desarrollo de la industria azucarera, el ferrocarril, la industria tabacalera, entre otras, produjeron una pujante economía que llevó a Cuba a ser un país enormemente rico. En la década de 1860 Cuba era más rica que nunca, y La Habana fue el vivo reflejo de esta riqueza y prosperidad. En 1863, las murallas de la ciudad fueron derribadas para que pudiera ampliarse la urbe y construirse nuevos y esplendidos edificios. A fines del siglo, las clases acomodadas se trasladaron al elegante barrio del Vedado, con sus numerosas quintas y palacetes.
A finales del siglo XIX, La Habana, después de dos guerras de independencia lanzada por los patriotas cubanos, vive los ultimos momentos de la colonización española en América, que se cierra definitivamente cuando el acorazado norteamericano Maine es hundido en su puerto, según últimas investigaciones accidentalmente, dando a los Estados Unidos el pretexto para invadir la isla. El cambio de siglo transcurre en La Habana, y por lo tanto en Cuba, bajo la ocupación y el gobierno de los Estados Unidos y el 20 de mayo de 1902, pasan los poderes del gobierno a manos cubanas, cuando simbólicamente se iza la bandera de Narciso López, y enseña nacional, en el Castillo de los Tres Reyes del Morro, pero hasta 1959 la influencia de los Estados Unidos será constante y decisiva, sobre todo económicamente.
Bajo la influencia estadounidense, la ciudad creció y se enriqueció con numerosos edificios en los años 30, cuando se construyen suntuosos hoteles, casinos y esplendidos clubes nocturnos. Santo Traficante lleva la ruleta del Sans-Souci, Meyer Lanski dirige el Riviera, Lucki Luciano el Nacional. Por aquel entonces, el dinero de la mafia servía, por lo menos, para embellecer a la ciudad, conocido como la Gomorra de las Antillas debido a s vida nocturna. Pero los barrios de barracas que rodeaban la ciudad se desarrollaban al mismo ritmo. La Habana se convirtió en capital del juego y de la corrupción. Una galería de retratos en blanco y negro de personajes de aquella época adorna , hoy todavía, los muros del bar del Nacional. Puede verse a Frank Sinatra y Ava Gardner, al gran torero Luis Miguel Dominguín, a Marlene Dietrich y Gary Cooper, y otros muchos: mafiosos y artistas se mezclaban en una frágil felicidad.
Amanecer en La Habana, la torre del Memorial José Martí, en la Plaza de la Revolución, es el punto más alto de la ciudad Desde el triunfo de la Revolución en 1959 se hicieron grandes transformaciones sociales, principalmente en lo que afecta a la educación, la sanidad pública, los servicios, la construcción de viviendas sociales y edificios oficiales, pero, por lo que respecta a la topografía de La Habana, se puede seguir describiendo de acuerdo a las mismas grandes áreas de 1958, aunque añadiendo alguna más.
Hoy, La Habana tiene casi dos millones y medio de habitantes. Y las tres cuartas partes de todos ellos tienen menos de 20 años. Para ellos, la ciudad cambia casi año tras año, con la apertura al turismo. Los hoteles de antaño, cerrados durante treinta años, brillan de nuevo con todas sus luces.
Una de las bahías más grandes y seguras de America y del mundo. Es una bahía en forma de bolsa y se introduce tierra adentro lo que le confiere seguridad a los barcos que acoge. Tiene una situación estratégica tanto geográfica como economica. En su interior estalló el acorazado estadounidense Maine que significó el ingreso de los Estados Unidos en la Guerra del 95.
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