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Muchos los llaman montañas vivas, y la mayoría le temen al momento en que alguno se despierte, aunque por lo general emiten un previo aviso. Estamos hablando del fascinante mundo de los volcanes.
Montañas con corazón de fuego
Los volcanes deben su nombre a su corazón de fuego, y de hecho la palabra volcán proviene del latín Vulcano, que hace referencia al Dios del Fuego en la mitología romana. Pero ¿por qué tienen un corazón de fuego los volcanes? Pues bien, la definición científica de un volcán es que son formaciones geológicas, que por medio de una gran fisura comunican a la superficie de la Tierra con una capa más profunda denominada manto. Y de hecho, los volcanes son la única comunicación que tenemos con el interior de la Tierra.
Un manto caluroso
El manto es la segunda capa hacia el interior de la Tierra después de la corteza terrestre. También se podría definir como la capa que cubre el núcleo de la Tierra y se extiende desde los 30 km hasta los 2.900 km de profundidad. A esta distancia se hallan rocas y materiales con una
composición muy diferente de la que se encuentra en la superficie de la Tierra, en donde las temperaturas pueden alcanzar los 3.500 °C.
Erupciones
La erupción de un volcán no es más que la liberación de una extrema presión en el interior del manto de la Tierra, que hace que el magma (lava compuesta por roca fundida) emerja a la superficie de manera aún casi impredecible. Dependiendo de la forma de la fisura, la presión y la temperatura, las erupciones pueden ser violentas con explosiones
que lanzan rocas y partículas a la atmósfera, o por el contrario, pueden ser bastantes pacíficas, como cuando se rebosa un vaso lleno de agua.
Clasificación de los Volcanes
Activos
Se encuentran en erupción constante o muestran signos de actividad como emisión de gases, o movimientos sísmicos. Un volcán se considera activo si en los últimos 10.000 años ha presentado alguna erupción.
Dormidos
Aquellos que no han presentado ningún tipo de actividad como la definida en volcanes activos, pero eventualmente podrían llegar a tenerla si no han sobrepasado los 10.000 años de inactividad.
Extintos
Considerados como los que nunca volverán a tener una erupción. Se
pueden determinar si después de varios cientos de años no han presentado ningún tipo de actividad volcánica. Esta categoría es la más difícil de precisar, ya que algunos volcanes que se creían extintos y no presentaron actividad por más de 500.000 años, de repente se
despiertan y tienen pequeñas emisiones de gases o temblores, por lo que regresarían a la categoría de dormidos.
El cinturón de fuego del Pacífico
¿Te imaginas un lugar en el mundo en donde se agrupe una gran cantidad de volcanes, se produzcan grandes erupciones, y además, estén acompañadas de temblores y sismos? Pues este lugar ya existe sobre la Tierra, y se denomina el cinturón de fuego del Pacífico. Está configurado por los límites de las placas tectónicas que conforman el océano Pacífico, específicamente aquellos que colindan con los continentes. Este cinturón con forma de herradura deformada tiene una extensión de 40.000 km, y Colombia forma parte de él. Esta larga coincidencia entre bordes de placas tectónicas en choque constante, hace que a lo largo de este cinturón se presenten 90% de los terremotos en el mundo. Asimismo, prolifera la formación de volcanes que encuentran enormes fisuras entre placa y placa, para liberar la presión interna de la Tierra. Es importante aclarar que no todos los volcanes se forman en los lugares donde las placas tectónicas chocan entre sí, aunque allí se encuentre el mayor número de ellos.
Volcanes de Colombia
En nuestro país se conoce de la existencia de más de 38 volcanes, de los cuales 15 se hallan en estado activo. Nuestros volcanes se encuentran agrupados por zonas, así:
Parque de los Nevados:
Cerro Bravo, nevado del Ruiz, nevado del Cisne, nevado de Santa
Isabel, páramo de Santa Rosa, nevado del Tolima y Machín.
Cordillera Central (sur):
Petacas, Doña Juana, Las Ánimas, Bordoncillo, Galeras, Azufral, Juano y Morazurco.
Cordillera Central (centro):
Nevado del Huila
Frontera con Ecuador:
Cumbal, Chiles y Cerro Negro de Mayasquer.
Oriente de Popayán:
Puracé, Coconucos, Pan de Azúcar y Sotará.
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