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Uno de los grandes sueños del hombre fue siempre volar con la libertad con que lo hacen las aves. Y aunque ese sueño se cumplió ya hace muchos años, no contento con eso ha aplicado toda la enseñanza que esos pequeños seres nos han brindado para el desarrollo de la aerodinámica, ciencia que incluso nos ha permitido llegar hasta el espacio exterior.
Toda esta ciencia ha sido también aplicada al campo de los deportes que usan la fuerza del viento como mecanismo de tracción, desplazamiento o suspensión como es el caso del paracaidismo, el parapente, las cometas, el paragliding o el kitesurfi ng, hasta la aparición del KITEWING, que llegó para revolucionar el mundo del deporte de aventura.
El kitewing es un tipo de cometa o ala delta pequeña de última generación, fabricada en materiales de alta resistencia y muy livianos como el monofilm o el dacrón, sin ningún tipo de pliegue o unión, es decir, de una sola pieza.
El kitewing ha permitido el desarrollo de varios deportes que se han benefificiado del diseño de esta pequeña ala o cometa, como se la quiera llamar:
El dirtsurf
El ski sobre nieve
El mountain boarding
El snow boarding
El patinaje ya sea sobre hielo o asfalto
El windsurf
Su diseño aerodinámico permite lograr una mejor tracción y elevación del deportista y su equipo, dando como resultado una mayor velocidad y control del dispositivo, y ofreciendo nuevas posibilidades de maniobras y piruetas que antes eran imposibles de realizar.
La diferencia principal con otros sistemas como la cometa de tracción radica en el sistema de control, el cual con el itewing es operado directamente por el deportista, además no se trata de un sistema externo, lo cual ofrece un alto grado de control y estabilidad al momento de realizar osados saltos y piruetas en el aire.
El poder controlar el dispositivo directamente también lo hace mucho más seguro, y al no haber cuerdas los giros se efectúan totalmente limpios, sin el temor de enredarse en algún momento con su propio equipo o el de otros deportistas.
La aparición del kitewing es muy reciente y son recientes también las aplicaciones que viene teniendo en algunos deportes que se realizan en diferentes tipos de superficie como nieve, agua o cemento. Su origen es finlandés y surgió de la práctica del patinaje en línea.
Su aprendizaje y manejo también son muy fáciles, tomando pocas horas para que el aprendiz ya pueda maniobrar solo el equipo.
Con el kitewing se pueden alcanzar velocidades hasta de 100 km/hora, con saltos que pueden superar los 5 metros de altura y lograr recorridos hasta de 500 metros lineales, lo cual ofrece muchas posibilidades para ejecutar arriesgadas piruetas.
Para elegir el kitewing que más se ajuste a tu contextura debes tener en cuenta el tipo de superficie, el grado de experiencia, la clase de deporte que vayas a practicar, tu peso. El tamaño regular de un kitewing se encuentra entre los 3,8 m y los 7,5 m.
Para los principiantes se recomienda un ala pequeña, la cual puedan dominar fácilmente a fin de controlar todo su equipo o vehículo. Aunque un ala pequeña también ofrece mayor maniobrabilidad y aumento de la velocidad cuando hay fuertes corrientes de viento.
Por otro lado un ala grande es recomendable para usarla en deportes que se practiquen sobre la arena, el césped o el cemento, y superficies que generan mayor fricción.
Equipo:
Aparte del ala, toda persona que practique con el kitewing debe seguir los códigos de seguridad y usar el equipo apropiado que prevenga cualquier tipo de lesión. Es indispensable utilizar casco, guantes y ropa adecuada.
Como todo deporte de riesgo, con el kitewing se necesita practicar antes de lanzarte a realizar las piruetas que soñabas. Es recomendable iniciar tus prácticas sobre el césped donde puedas amortiguar las caídas, hasta que tengas total dominio del equipo para disfrutar de tu más emocionante vuelo de aventura.
Por qué elegir un kitewing
Por su mejor maniobrabilidad.
Por su simple sistema de control que no depende de sistemas externos.
Por la velocidad que puedes alcanzar que va hasta los 100 km/h.
Por su diseño, peso y tamaño.
Por alcanzar mayor altura y distancia en los saltos.
Por poderse practicar en cualquier tipo de terreno como agua, tierra o nieve y en cualquier condición climática.
Por ser más seguro que otros dispositivos como las cometas de tracción.
Por su facilidad de ensamble que puede tomar tan sólo diez minutos.
Porque puedes iniciar tu vuelo tan sólo con una velocidad del viento de 15 km/h.
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