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!Juega a ser filosofos por un dia!
Cada persona tiene una manera particular de ver la vida
Algunos filósofos importantes han infl uido en estas creencias, como por ejemplo: Platón, de origen griego, que hablaba del mundo de las ideas y de lo que no se puede tocar. Por eso, cuando nos enamoramos de un amor inalcanzable, decimos que es un AMOR PLATÓNICO.
Sócrates adoraba hablar, discutir, ver las dos caras de un problema. Esta manera de pensar se sigue aplicando hoy en día, cuando la gente quiere comportarse de manera civilizada, entendiendo el punto de vista de las otras personas.
Zenón de Citio creó en Grecia un movimiento que se llamaba el “estoicismo”. En nuestros tiempos, cuando alguien es muy desprendido de las cosas materiales y puede vivir con muy poco, se dice que es un “estoico”. ¿Podrías serlo tú?
Siglos más tarde, el alemán Kant decía que para conocer bien el mundo donde uno vivía, había que sentirlo (percibirlo), después tocaba pensar en eso que se había sentido (intelectualizarlo) y por último, entenderlo (racionalizarlo)… ¡Qué complique!
Y no podemos olvidar al francés Descartes, que dijo una frase famosísima: “Pienso, luego existo”… ¿Qué piensas tú?
Hay filosofías positivas, que dicen que todo mejorará siempre. Hay otras negativas, que dicen que “vamos de Guatemala a Guatepior”. ¿Cómo estás viendo tú la vida?
¿QUÉ TANTA FILOSOFÍA LE PONES A LA VIDA?
El siguiente TEST es muy interesante. Sólo debes marcar la respuesta en cada pregunta con la que te identifiques más. Sólo una por pregunta, eso sí.
1. Tu papá va al supermercado y le encargas un brownie con nueces y azúcar pulverizada encima. Él regresa y te trae el brownie. Tú estás muy antojado y cuando lo abres, ves que ni tiene nueces ni tiene la cubierta de azúcar… Tú:
a. Lloras y haces que tu papá regrese al supermercado a cambiarlo.
b. Te lo comes así.
c. No te lo comes y buscas otra cosa.
d. Le pones encima mermelada.
2. Estás con tus amigos en una heladería y le pides al mesero una copa con helado de vainilla. Cuando el mesero se va y hace el pedido, te arrepientes porque quieres uno de fresa… Tú:
a. Sigues mirando el menú y soñando con el de fresa.
b. Miras al mesero a ver si regresa.
c. Llamas al mesero y le pides el helado de fresa.
d. Renuncias al helado de fresa y te comes el de vainilla.
3. Saliste a la calle y te olvidaste del saco. Empieza a hacer frío… Tú:
a. Te metes en un almacén esperando que pase el ventarrón.
b. Te vas a mil a tu destino final.
c. Te compras un saco en un almacén.
d. A ti nunca se te olvida el suéter.
Resultado
Lee atentamente tu respuesta... Acá verás que tú tambien eres un filósofo
1. Respecto del Brownie
a. Eres impulsivo, inconforme y no te gusta que las cosas no salgan como tú quieres. Luchas por todos los medios para conseguir tus objetivos. Ten cuidado de no ser injusto con los demás ni de querer imponer tu voluntad a la fuerza. “El fin no justifica los medios”.
b. Eres muy paciente, sereno y te adaptas con facilidad.
c. No eres dependiente ni te alteran las cosas pequeñas. Sabes encontrarles solución a los problemas. ¡Gran recursivo!
d. La gente confía en ti y te pide consejos. Eres alguien creativo, simpático y con buen sentido del humor.
2. Respecto del helado de vainilla:
a. Eres fantasioso, sueñas despierto pero a veces te cuesta hacer los sueños realidad. Te quedas muchas veces quieto cuando deberías actuar.
b. Estás muy atento a lo que piensan los demás de ti. A veces no haces las cosas porque te da miedo “el qué dirán”. Actúa con más seguridad para conseguir lo que te propones. La felicidad está en tus manos, no en las de los demás.
c. Tú no te conformas. Tratas por todos los medios de cambiar lo que no te gusta y no aceptas lo que no te gusta.
d. Eres tranquilo, optimista, no te enredas en pequeños inconvenientes. Todo eso está bien si de verdad no te afecta haber renunciado a algo que para ti era importante.
3. Respecto del saco
a. Eres paciente, buen amigo, escuchas a los demás, te consientes y cuidas de ti y por lo tanto, también de los demás.
b. Para ti lo importante es el objetivo final. Llegas porque llegas, a veces a costa de tu salud, de tus sueños, o pasando por encima de los otros. Eres seguro y te trazas grandes metas. Cuidado con ser muy ambicioso.
c. Te cuesta enfrentarte a los problemas de frente. Te sales por los laditos y por eso a veces las cosas no te quedan resueltas. Enfréntalas y resuélvelas.
d. Eres demasiado precavido y calculador. Permítete tener una vida más espontánea para que te rías y diviertas más. Siempre buscas tener la razón y a veces eso hace que los otros se desesperen contigo. Sé más flexible.
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