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A pesar de su extrema aridez, los desiertos albergan en su interior paraísos naturales fértiles, caracterizados por una abundante vegetación de un verde vivo que contrasta con la arena, agua cristalina que fluye a través de pozos subterráneos, variedad de especies animales y palmeras inmensas que sirven a los viajeros para descansar bajo sus sombras después de una larga travesía.
Las tierras áridas poseen uno de los mejores paisajes del mundo aunque oculto detrás de sus dunas: los oasis.
Al adentrarse hacia lo más profundo del desierto los turistas, quienes exploran este territorio con deseos de conocer los misterios que encierran sus arenas, se encuentran frente a frente con uno de los paisajes cuyo entorno causa admiración tanto a propios como extraños por su incomparable belleza... ¿Cómo es posible que en medio de esta tierra tan agreste florezca la vida?
Un oasis...
Es una fuente permanente de agua potable, un manantial junto al cual crecen palmeras, olivos y árboles frutales, y en donde es posible desarrollar actividades agrícolas y cría de ganado.
En los desiertos de Asia y de África se llama oasis a los islotes de vegetación y concentración faunística. Su ubicación a lo largo del territorio determinó, en tiempos prehistóricos, las migraciones humanas y las rutas de las caravanas. De igual forma, en sus zonas circundantes surgieron aldeas y ciudades.
Origen griego
Oasis, por definición, viene del griego y significa: lugar fértil por el agua, de una región desértica y cultivada por una población sedentaria.
En estos lugares pueden haber pequeños asentamientos habitados como los de la región del Sahara, la península arabica o pueblos como los de Pica y Azapa en Chile. Además de dar cultivos a los pobladores cercanos, sirven para abastecer a los sedientos viajeros y caravanas.
Oasis o espejismo
Agua..agua... Es un eco que se escucha constantemente en el desierto y proviene de uno o varios viajeros quienes creen haber visto un pequeño oasis, pero fueron engañados ya que sólo hacia parte de un espejismo; Un espejismo es producido por una ilusión óptica natural que da la apariencia de un lago o mar desde cierta distancia pero en realidad se trata del reflejo del cielo, cuya luz es refractada por el aire sobre la arena caliente.
Fuente: www.maloka.org
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