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Donde la exhuberancia tropical se respira en las montañas.
Eran las cinco de la mañana y ya estábamos desayunando. Nos esperaba un largo día de caminata al páramo desde las cabañas de Orocué. Con el primer rayo de luz, ya se encontraban listas nuestras botas de caucho, un morral con comida e impermeable y las mejores energías.
Comenzamos el ascenso a través de un espeso bosque, cruzando quebradas cristalinas y admirando la flora y fauna nativa.
Al mediodía ya estábamos llegando al vasto páramo, sobre los 3.200 metros. En lo alto del macizo, donde no crecen los árboles sino sólo frailejones y pastos, se extendía un enorme valle paramuno, atravesado por el cauce del río Oirá que nace allí mismo, y circundado por enormes montañas.
Caminando por el páramo encontrábamos a cada instante restos frescos de comida de los osos de anteojos, que seguramente nos observaban tímidamente desde algún matorral.
Mientras tanto, águilas de páramo surcaban los cielos en busca de pequeños agoutis y otros roedores, y las truchas nadaban tranquilamente en el río bajo nuestras miradas. Todo era un paraíso difícil de creer.
El regreso al bosque y al valle donde estaban las cabañas fue una despedida sin igual: mientras el sol se ocultaba perezosamente entre las montañas, traviesas nubes parecían jugar con los colores del cielo, cambiando a cada instante, como si cada una llevara un arco iris por dentro.
Abajo, el valle descansaba tranquilo y oscuro, y tan sólo se oían las aguas de los ríos y los cantos de las aves despidiendo el día. Atravesamos el bosque de noche, a veces usando nuestras linternas, y a veces a la luz de las estrellas y luciérnagas.
En las cabañas nos esperaban con aguapanela con queso, para que contáramos nuestras aventuras del día. Tamá es un lugar fantástico, es uno de nuetros parques nacionales, patrimonio natural de Colombia, que te espera con los brazos abiertos para que descubra todos sus secretos.
¿Qué ecosistemas y atractivos hay en el parque?
El parque tiene desde selvas tropicales lluviosas y bosques andinos hasta páramos. Además, posee una cascada de 820 metros de altura, lo que la convierte en una de las más altas del mundo.
¿Qué animales y plantas podemos encontrar?
La fauna es muy variada, con osos, zorros y pumas en las partes altas; tigrillos, dantas y venados en los bosques andinos; y jaguares, nutrias y osos hormigueros en las selvas más bajas. Cientos de aves, anfibios y reptiles pueblan estos bosques. Algunas de las aves más interesantes son el gallito de roca, el colibrí de páramo, la gallineta de monte, el perico multicolor, el carpintero real, y cerca de 30 especies migratorias, entre otras.
La flora también es muy variada y única. Los páramos tienen siete especies de frailejones, de los cuales cuatro sólo se encuentran allí. Los bosques poseen decenas de orquídeas y árboles como el ampaco, guineo balso, carne asada, cedro, anime, almendrón, frenso, pino laso y cientos más.
Ficha Técnica
Creación: 1977
Extensión: 48.000 hectáreas
Ubicación: está en el extremo nororiental de la cordillera Oriental, en jurisdicción de los municipios de Toledo y Herrán en el departamento Norte de Santander, en límites con los estados Táchira y Apure de la República de Venezuela.
Acceso: se puede llegar por la ruta Bogotá-Pamplona-Toledo (12 horas), o desde Cúcuta por la vía a Herrán.
Altura: 350 y 3.400 msnm
Clima: Cálido - Páramo
Temperatura: 2 ºC – 25 ºC
Actividades: senderismo, observación de fauna y flora silvestre, fotografía y video, recreación, investigación y educación ambiental.
Sitios de interés: cascada; páramos de Tamá, La Cabrera, Santa Isabel y Banderas; cueva de los guácharos; alto del Táchira; cañón del Oirá.
Centros de Salud: en las poblaciones de Herrán y Toledo
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