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Divertirse con tus amigos y compañeros de colegio forma parte de la vida.
Con ellos puedes contar chistes, jugar tus juegos preferidos y en general pasar buenos momentos. De eso se trata ser niño, de disfrutar. Sin embargo, pasarla bien no significa irrespetar o intimidar a los demás compañeros, ni hacer bromas pesadas, ni mucho menos ser violentos con las otras personas.
Si sientes que alguien te está haciendo la vida imposible en el colegio o en tu barrio, que pasan por encima de ti y se burlan o te tratan mal, no lo dejes pasar por alto. HABLA con tus padres y tus profesores. Si por el contrario, eres de los que le hacen la vida imposible a alguien más, revisa tu forma de actuar, y piensa qué pasaría si tú estuvieras en los zapatos de la otra persona.
Aprender a distinguir:
Cuando una broma inocente se convierte en violencia es normal que algunas veces peleemos con alguien porque nos hizo enfadar, o porque estamos en desacuerdo con él. A veces hacemos bromas entre nosotros o en ocasiones ofendemos a un amigo porque nos encontramos molestos, pero luego presentamos disculpas y todo se soluciona. Sin embargo, hay que saber DISTINGUIR entre los desacuerdos personales y las bromas pasajeras y los actos que son violentos, las bromas pesadas y las agresiones que se repiten constantemente.
En la niñez y adolescencia puede pasar que:
* Tengas disgustos con un amigo o un compañero de clase.
* Le digas algo ofensivo porque estás bravo, pero al final de todo le pidas perdón y soluciones las diferencias.
* Se hagan bromas sin llegar a insultar al otro.
* Se den algunos empujones en un juego de vez en cuando.
*Quieras que tus amigos cambien una actitud que no te gusta.
* Te parezca chistoso la manera de vestir de tu compañero de pupitre.
* A veces no quieras estar con tu mejor
amigo.
* Hacer un chiste sobre la forma como tu primo cuenta las películas que ha visto.
* Reírse de alguna pilatuna.
Pero hay actos que NO son divertidos y no se pueden aceptar:
* Insultar a otra persona constantemente.
* Amenazas verbales que atemorizan al otro.
* Burlarse todo el tiempo del aspecto físico de otro.
* Las bromas pesadas con algunos de tus compañeros, sean o no amigos: rayar el trabajo de geografía que debe presentar la clase siguiente, mancharles la ropa sin que se den cuenta, esconderles las gafas.
* La agresión física: dar patadas, empujones, palmadas.
* Actos repetidos de violencia física o verbal, como decir todos los días algo malo, pegarle al otro o hacer malas pasadas.
* Rechazar a otra persona y excluirla del grupo de amigos.Hacer quedar al otro en ridículo.
* Inventar cosas falsas sobre otra persona para que nadie esté con ella.
Piensa si estas maltratando o si eres maltratado
El maltrato no se refiere solo a una agresión física, puede ser:
Físico: empujones, patadas, agresiones con objetos, etc.
Verbal: insultos, hacer quedar en ridículo, burlarse del aspecto físico o de la forma de pensar de otro, groserías, entre otras.
Psicológico y social: indiferencia, hacerlo sentir mal consigo mismo, bajar su autoestima, atemorizarlo, amenazarlo. Aislar a la otra persona del grupo de compañeros, demeritarlo, o inventar cosas que no son ciertas.
Antes de actuar ponte en los zapatos del otro
Piensa que sentirías si:
* Alguien te empuja o te pega todos los días.
* Te da miedo ir al colegio porque te van a insultar.
* Estás solo en los recreos, solo porque a alguien se le ocurrió que te rechazaran.
* Estás pensando todo el tiempo si te van a hacer una broma pesada que no te gusta.
* Alguien te hace quedar en ridículo frente a todo tu salón.
* Se burlan de tus gafas, de tu cuerpo, de tu ropa preferida.
* No te dejan participar de los juegos ni de las actividades con tus compañeros.
Aprender a decir NO
Si sientes que alguien te está molestando, que te obliga a hacer algo que no te gusta, si se burla constantemente de ti, aprende a decir NO… NO quiero, NO se burlen, NO me peguen. Aprende a decir, YO quiero, YO valgo, YO soy importante. Muchas veces estas resultan ser palabras mágicas, porque los otros se dan cuenta de que tú no vas a aceptar que te molesten y que tú vales mucho.
Hablar, la mejor solución
No te guardes los sentimientos. Si ves que la situación se está poniendo difícil, que te sientes acosado o maltratado, no dudes en hablar con tus padres o con tus profesores. Muchas veces los adultos pueden darte buenas soluciones y hacer caer en la cuenta a los otros de lo mucho que vales. Hablar sobre tus sentimientos no te convierte en UN SAPO, es solo ser considerado consigo mismo y defender tu legítimo derecho a ser respetado.
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