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La máxima libertad es el vuelo
Historia
El deseo del hombre por imitar el vuelo de las aves en su búsqueda por dominar otros espacios distintos al de la tierra o el agua, se evidencia en los vestigios de culturas antepasadas en las que fue tan alto este deseo que muchos de los dioses de estos pueblos fueron asociados con míticos seres voladores.
Los bosquejos y diseños de lo que sería el primer paracaídas se forjó en la mente de un visionario genio llamado Leonardo da Vinci quien se adelantó a su época siglos antes que el primer artefacto de este tipo apareciera de la mano del inventor Louis-Sébastien Lenormand, en el año 1783; a partir de ese momento la evolución de las ciencias aeronáuticas no se ha detenido hasta nuestros días, con desarrollos tan asombrosos como el Wingsuit, que apareció hacia mediados de los años noventa cuando un experimentado paracaidista, Patrik Gayardon, creó un novedoso traje que le permitía retardar el tiempo de caída, y así lograr permanecer por más tiempo en vuelo.
El Wingsuit es un tipo de traje que semeja las alas y la cola de un ave y proporciona al paracaidista una membrana que hace resistencia al aire, creando una fuerza hacia arriba que logra reducir la velocidad de caída libre.
El vuelo con Wingsuit es un deporte muy reciente y se considera uno de los más riesgosos del mundo, por lo cual solo puede ser practicado por los más experimentados paracaidistas en saltos en caída libre o salto base.
Este tipo de deporte superextremo puede practicarse desde aviones a grandes alturas o como salto base desde edifi cios o cimas de montañas elevadas, y consiste en realizar saltos en caída libre desplegando inmediatamente los brazos y piernas para que el traje entre en acción. De esta forma se reducen, de manera dramática, la velocidad de caída con lo cual se alcanzan vuelos más largos y un mayor recorrido en sentido horizontal.
El traje siempre va acompañado de un paracaídas del mismo tipo del que se emplea en salto base ya que éste se abre a pocos metros de la tierra, por lo cual su obturación debe realizarse en el menor tiempo.
El Wingsuit es un revolucionario traje de última
generación que dota al hombre de alas y cola, imitando con éste, de cierta forma, una aerodinámica similar a la de las aves que le permiten lograr vuelos mucho más prolongados que los que se alcanzan actualmente con
paracaídas normales.
Entrenamiento
Para la práctica de un deporte en el que se corren tantos riesgos, es imprescindible contar con el mejor de los entrenamientos, de esta manera se asegura que las ejecuciones de los saltos y movimientos serán perfectas, pues cualquier descuido o sincronización podrían terminar en un accidente. Se requiere que el instructor conozca el programa de entrenamiento y cuente con la certificación internacional y sus alumnos hayan realizado en los últimos dieciocho meses mínimo 200 saltos en caída libre, ya sea desde aviones o en salto base desde alturas fijas como los riscos en altas montañas.
Récords
Lograr un récord mundial en este tipo de deporte resulta casi una proeza, por el nivel de difi cultad y el riesgo latente que tiene realizar un salto de esta características. El último registrado en los Guinness Records fue el salto realizado por el japonés Shin Ito, del equipo Top Gun patrocinado por el fabricante de trajes Birdman Co., quien desde una altura de 10.550 metros alcanzó un tiempo en vuelo de 4,57 minutos, recorriendo en este tiempo una distancia horizontal de 16,4 kilómetros, a una velocidad máxima de 286 km/hora.
El récord en salto base con Wingsuit lo tiene el experimentado piloto Dean Potter al alcanzar un recorrido de 5,8 km en un tiempo de 2 minutos 50 segundos, en agosto de 2009.
Otros récords registrados han sido el alcanzado por un equipo americano de 68 saltadores que lograron realizar una espectacular formación con forma de fl echa, que se llevó a cabo en el lago Elsinore, California, el 12 de noviembre de 2009.
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