|
Te vamos a dar una gran noticia: una persona pila y estructurada no solo es buena en matemáticas y en ortografía. ¡También lo es en el manejo que les da a sus emociones, en su manera de descubrirlas, de sentirlas, de expresarlas y de compartirlas con los demás! Esto quiere decir que una pataleta, un bochinche o un ataque de caprichos son de una persona que tiene poco dominio de sus emociones y que le toca
ponerse las pilas para que su vida marche mejor.
Las emociones son muchas, muchísimas y cuantas más logremos reconocer, más calidad le daremos a nuestra vida. Ponle una cruz a las emociones de esta lista que sientas que has vivido: Alegría, Tranquilidad, Júbilo, Rabia, Rencor, Ira, Angustia, Agobio, Estrés, Irascibilidad, Dicha, Satisfacción, Nostalgia, Melancolía, Ilusión, Enamoramiento, Desilusión, Impaciencia, Pasión, Apatía, Decepción, Depresión, Tristeza, Sufrimiento, Culpa, Cólera, Vergüenza, Pánico, Desolación, Terror.
Las EMOCIONES no son lo mismo que LOS SENTIMIENTOS.
Los SENTIMIENTOS son más profundos, permanecen por mucho tiempo y son opuestos: esperanza-desesperanza, dolor-placer. En cambio las EMOCIONES son momentáneas y duran un ratico, porque son un estado emocional. Un estado pasajero. Todas las emociones tienen reacciones físicas en el cuerpo muy curiosas. Por ejemplo, una persona puede llorar de rabia, de tristeza o de felicidad. ¡Increíble!
Un poco de ciencia...
Las emociones de RABIA, ENFADO, IRA y MIEDO se originan en la amígdala del cerebro. Ella recibe un estímulo y envía señales a otros lugares del cerebro para poner en marcha los distintos componentes de estas emociones.
Un ejemplo del MIEDO: Supongamos que vamos de noche por una calle y vemos una sombra detrás de una esquina. Inmediatamente se acelera el corazón, respiramos más rápido hasta jadear y un sudor frío nos corre por toda la piel. El vello se eriza y se nos pone la “piel de gallina” y sentimos un nudo en el estómago. Si los consideramos detenidamente, muchos de estos cambios resultan lógicos para enfrentarse a una amenaza: el aumento de la frecuencia cardiaca y respiratoria hace que llegue más oxígeno a los músculos, en el caso de que haya que hacer un esfuerzo, como salir corriendo. El sudor permite eliminar el exceso de calor que se producirá con ese esfuerzo. El erizamiento del pelo no tiene mucha utilidad en humanos, pero en animales con pelaje tupido los hace parecer más grandes, lo que puede atemorizar a un posible enemigo.
La alegría y el Amor
Al igual que otras emociones, la alegría también se origina en el cerebro. Físicamente es muy importante reducir las emociones negativas, pues estas no permiten que la amígdala, de la cual ya te hablamos, esté calma y produzca la sensación de tranquilidad y alegría. Pero más allá de los hechos físicos, las buenas emociones como la alegría te llenan de energía y hacen que tu vida marche mucho mejor.
El amor, que se refiere más a un sentimiento que a una emoción, se construye en el transcurso del tiempo. El amor no es algo que viene y se va de pronto. Puede generarte muchas emociones como alegría y tranquilidad, pero también requiere controlar otras, para no hacer daño a quienes quieres.
La emoción de las emociones:
La pasión
¡A que te has apasionado por alguien o algo! Es una tendencia que anula todas las demás emociones, las sobrepasa y no permite, a la persona que la siente, ver con claridad. Hace que uno IDEALICE una ciudad, una persona, un colegio, un maestro, un pariente, un juego, un cantante, hasta el punto de verlo PERFECTO. Cuando la imaginación deja de fantasear, uno vuelve a la realidad y la pasión se acaba.
El síndrome de Stendhal, el escritor, es muy famoso. Él mismo cuenta que en un viaje a Italia casi se desmaya de la emoción al ver paisajes y monumentos tan bellos. Le dio taquicardia, le faltó aire y le tocó irse a un hospital. ¡Eso fue pura pasión! A eso se le llama el síndrome de la Belleza. ¿Te ha pasado algo parecido?
Educar al corazón
Todos los días podemos aprender, esto significa que tenemos la oportunidad de superarnos a nosotros ¡mismos, que tenemos voluntad y que nuestro cerebro es la mejor herramienta que tenemos. Esto quiere decir que hay muchas maneras de encarar una EMOCIÓN: Puedes dejarte dominar por ella y perder el control de tu vida. Puedes dominarla tú a ella y aprender.
Ayudas emocionales
* Identifica tus emociones.
* Trata de sentir la emoción en alguna parte del cuerpo. Por ejemplo muchas personas dicen que la tristeza la sienten en el pecho.
*Piensa cómo es tu vida cuando no estás bajo esa emoción.
*Imagínate tú controlando la emoción, por ejemplo estando tranquilo cuando algo te llena de rabia. Ten en cuenta que las emociones vienen y van. Cuando estés con miedo, piensa que en un rato ya no lo sentirás.
* Convierte tu emoción en un animal doméstico que tú
puedes dominar.
|